Después de tres décadas, la comunidad de Bocas del Opón y los municipios vecinos vivieron un hito histórico con la inauguración de una obra clave que restituye la conectividad en uno de los corredores rurales del sur del departamento de Santander.
El despliegue del material para el montaje de este puente inició el 26 de enero en el Fuerte Militar de Tolemaida; durante 3 días, 14 vehículos transportaron 140 toneladas de componentes por más de 470 kilómetros hasta la zona de obra, demostrando una logística precisa y eficaz por parte del Ejército Nacional.
Durante 30 días, 27 soldados trabajaron durante largas jornadas para vencer no solo la distancia, sino las fuertes precipitaciones y el caudal del río Quitara, condiciones que históricamente habían frustrado las posibilidades de una solución definitiva al aislamiento de estas comunidades rurales.
La estructura modular tipo 3SBRIDGE, de 64 metros de longitud, con configuración doble reforzado dos extrapesado y una capacidad portante de 52 toneladas, que se irguió sobre el río que atraviesa la vereda Bocas del Opón, municipio de La Paz, Santander, más que una estructura metálica representa el futuro social y económico de sus habitantes.
«La instalación de este puente traerá progreso, facilitará la educación de nuestros niños, dinamizará el comercio del cacao, el ganado y el banano y permitirá que las personas enfermas lleguen con rapidez a servicios de salud de mayor nivel, evitando trayectos de hasta cinco horas», afirmó la alcaldesa de La Paz, Cielo Díaz, subrayando el impacto directo que tendrá la obra en la calidad de vida regional.
Se calcula que este proyecto beneficiará a más de 25.000 personas en forma directa e indirecta, devolviendo no solo la movilidad, sino seguridad y tranquilidad a familias que durante décadas vivieron en riesgo constante. Según sus habitantes, este paso ha cobrado la vida de 10 personas, tal como lo indica Alis Cruz, habitante del sector: «Esta estructura es un desarrollo grande de bienestar para las comunidades. Ya no tendremos la angustia de que se pierdan vidas en ese río».
La obra fue posible gracias a la gestión articulada entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Gobernación de Santander y el Ejército Nacional de Colombia, instituciones que priorizaron este corredor como eje de desarrollo rural y equidad territorial.
Este puente no solo restituye una vía: reactiva economías locales, fortalece las cadenas productivas y garantiza el acceso oportuno a servicios básicos, integrando a los municipios de Landázuri, Vélez, Santa Helena del Opón y La Paz. Así, la obra se convierte en un catalizador para la reactivación del sur santandereano y una demostración palpable de cómo la ingeniería puede cambiar vidas.
Hoy no solo concluimos una obra de ingeniería, sino que concretamos la victoria colectiva de una región que, a través una condecoración otorgada por la alcaldía y el gobierno departamental, reconocen el compromiso, disciplina y resiliencia los Ingenieros Militares, demostrando una vez más que el Ejército Nacional de Colombia es un aliado estratégico en la construcción de paz, progreso y desarrollo social.