En un acto solemne cargado de simbolismo y sentimiento patriótico, la Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional rindió homenaje a 79 soldados profesionales que, tras años de servicio abnegado, culminaron su trayectoria institucional a través del programa de retiro asistido, marcando el cierre de una etapa de entrega total al país.
La ceremonia, realizada en las instalaciones del cantón militar Juanambú, fue presidida por el señor brigadier general Sergio Armando Guzmán Jaimes, comandante de la Décima Segunda Brigada, quien, acompañado por el cuerpo de oficiales, suboficiales, soldados y familiares, resaltó el compromiso inquebrantable de estos hombres que consagraron su vida a la defensa de la soberanía nacional.
Hoy reconocemos a quienes vistieron el uniforme con gallardía, a quienes caminaron por selvas, montañas y carreteras llevando esperanza, seguridad y firmeza; ustedes no solo protegieron a Colombia: escribieron con esfuerzo y sacrificio las páginas de su historia, expresó el alto oficial.
Durante la ceremonia, se entregaron símbolos de reconocimiento y medallas institucionales, como testimonio de gratitud por el servicio ejemplar prestado.
Los asistentes rindieron un sentido aplauso a quienes, sin pedir nada a cambio, ofrecieron sus mejores años en favor de la paz, la legalidad y la libertad.
El Programa de Retiro Asistido del Ejército Nacional tiene como propósito brindar una transición digna y acompañada a la vida civil.
A través de asesorías profesionales, orientación vocacional, formación técnica, salud integral y apoyo psicosocial, se busca garantizar que nuestros veteranos continúen su camino con herramientas sólidas y nuevas oportunidades.
La Décima Segunda Brigada de la Sexta División del Ejército Nacional reafirma su compromiso permanente con el bienestar de sus hombres y mujeres, exaltando con orgullo y respeto a quienes hoy cierran su ciclo institucional, pero permanecerán por siempre en el corazón de la Fuerza como ejemplo de entrega, lealtad y patriotismo.
Hoy, 79 soldados dejan las armas con la satisfacción del deber cumplido.
El uniforme que portaron con honor seguirá siendo símbolo eterno de valor, sacrificio y amor por Colombia.