Gracias a labores de inteligencia militar y a una operación ofensiva adelantada por tropas de la Décima Segunda Brigada, se logró neutralizar una grave amenaza contra la población civil y las propias tropas en el sur del país.
En el marco del Plan de Campaña Estratégico Conjunto Ayacucho Plus, y como parte de las operaciones orientadas a debilitar las capacidades de los grupos armados organizados, la Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional obtuvo un resultado significativo contra las estructuras criminales del Bloque Jorge Suárez Briceño, Estructura Iván Díaz, con la ubicación y destrucción de dos depósitos ilegales en donde había 95 artefactos explosivos improvisados (AEI), en zona rural del corregimiento de Santana Ramos, municipio de Puerto Rico, Caquetá.
Gracias a labores sostenidas de inteligencia militar y a la cooperación interinstitucional, se obtuvo información precisa sobre la ubicación de estos depósitos. Así, con base en esta información, las tropas desarrollaron operaciones de registro y control en el área que condujeron a la localización de dos depósitos: el primero, con 71 artefactos explosivos improvisados, y el segundo, con 24, ambos camuflados en medio de la vegetación y listos para ser empleados en acciones terroristas.
De inmediato, el Grupo de Explosivos y Demoliciones (EXDE) adelantó la destrucción controlada del material, bajo estrictos protocolos de seguridad, neutralizando así una amenaza que ponía en riesgo no solo a las tropas desplegadas en la región, sino también a la población civil que habita en veredas, corredores viales y zonas de influencia del sur del departamento.
Según información recopilada, este arsenal pertenecía al Bloque Jorge Suárez Briceño, Estructura Iván Díaz, y estaba destinado a fortalecer su capacidad ofensiva para perpetrar ataques indiscriminados, emboscadas, instalación de campos minados y hostigamientos contra comunidades rurales y unidades militares que adelantan operaciones de seguridad en el Caquetá.
Este hallazgo representa un duro golpe a la logística criminal de estas organizaciones, que ven reducidas sus posibilidades de afectar la tranquilidad ciudadana y de controlar corredores estratégicos de movilidad y narcotráfico en el sur del país.
La ubicación y destrucción de estos 95 artefactos explosivos improvisados no solo refleja la contundencia de las operaciones militares, sino también el firme compromiso del Ejército Nacional con la protección de la vida.
Cada artefacto neutralizado representa una acción preventiva que evita mutilaciones, pérdidas humanas y desplazamientos forzados de familias campesinas, líderes sociales, niños y niñas, principales víctimas de la criminalidad.
Este resultado operacional se alinea con el segundo objetivo estratégico del Plan Ayacucho Plus: debilitar las capacidades de la amenaza. Además, demuestra la efectividad de la coordinación entre unidades militares, inteligencia y articulación interinstitucional, que permite desarrollar operaciones de alta precisión en zonas donde la amenaza persiste.
La Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional reitera que continuará ejecutando de manera sostenida operaciones ofensivas contra las estructuras criminales que afectan la seguridad del Caquetá y de la región amazónica, hasta lograr su completa desarticulación.
Así mismo, hace un llamado a la ciudadanía para que confíe en su Fuerza Pública y denuncie cualquier actividad sospechosa que ponga en riesgo su tranquilidad, a través de las líneas gratuitas 147 del Gaula Militar y 107.
Nuestras tropas están firmemente comprometidas con la defensa de la soberanía, la protección de la población civil y la neutralización de los grupos armados organizados, avanzando con decisión hacia la consolidación de la paz, la seguridad y el desarrollo en el Caquetá y en todo el territorio nacional.