
Loading

Loading
Updated: August 6, 2025 at 10:36 AM
«Cuando salí trasladado a Tame, Arauca, que fue mi segunda unidad, ascendí a cabo primero. Estando allá se me desapareció mi familia un mes. No la podía encontrar por ninguna parte. En el Batallón me dieron permiso. En ese entonces el conflicto armado estaba muy complejo», relata el sargento mayor Pablo Emilio Tamayo Higuita, quien vivió en carne propia la violencia en su natal Guamal, vereda del municipio de Buriticá, Antioquia.
La disciplina inculcada por su madre y su abuela han hecho que hoy día se prepare para ser sargento mayor de comando, el peldaño más alto de la suboficialidad en el Ejército Nacional de Colombia.
Con una libreta de apuntes en sus manos, llena de páginas con frases en inglés, nos cuenta cómo en el área de operaciones, en los Llanos del Yarí, durante cortas pausas de descanso, letra tras letra, practicaba conjugaciones del verbo to be.
Su ánimo de aprender en la academia hizo que en la institución se ganara una beca y pudiera llegar a la capital a aprovechar la enseñanza en las aulas, pero no todo saldría a la perfección, el inglés tendría un grado de complejidad. Así lo relata él mismo, «estaba en el cuarto piso del Hotel Bicentenario. Un día desesperado porque no entendía un trabajo que estaba haciendo; cogí los libros y los boté por la ventana, y dije mañana me voy para mi brigada móvil otra vez, porque definitivamente el inglés no es lo mío. Empezó a llover y me tocó salir corriendo y recoger los libros porque se me estaban mojando. Yo sentí cargo de conciencia, y al otro día volví a la clase».
Esas ganas de continuar aprendiendo y no desistir se habían convertido en un reto, ya que en el colegio un profesor de idiomas le impidió aprobar la materia, situación que inspiró a Pablo a estudiar día y noche para superar la habilitación. Finalmente su persistencia hizo que estuviera junto a sus compañeros en la ceremonia de graduación.
Al salir del colegio, estaría decidido a prestar el servicio militar, pues la educación y la disciplina transmitidas por su madre, María Magdalena Higuita, y su abuela Laura Rosa Arango, hicieron que se inclinara por servir a la patria, además de ver con reprobación cuando los grupos armados organizados trataban de influenciarlo para hacer parte de sus filas.
Una vez instalado en Medellín, haciendo parte del Tercer Contingente del año 1998, en el Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate N.° 4 Yariguíes, a doña María le llegó una notificación de los grupos armados aseverando que si su hijo ingresaba al Ejército no podía regresar al pueblo. Pablo fue tajante aseguró que no volvería a poner un pie en Guamal.
Ya en el Batallón, el soldado Tamayo encontró un mentor, el sargento primero Yesid Rueda, quien lo impulsó e inspiró su carrera militar, «el Ejército, que es una institución maravillosa, a la que amo con todas las fuerzas de mi corazón, me becó para hacer el curso de suboficial», relata Pablo.
Tiempo más tarde, con el grado de cabo primero, en Tame, Arauca, se enteró de que su familia había sido desplazada, por lo que pidió permiso y salió en busca de sus seres queridos. Llegó a Medellín y le informaron que, durante ese mes sin comunicación, su familia había estado sin rumbo en el monte hasta que pudieron salir a Buriticá y la ubicaron en un coliseo cubierto de la cabecera municipal. Ya con la incertidumbre vencida, Tamayo se pudo comunicar con su madre y proponerle que llegaran allí a la capital antioqueña.
«Cuando la estaba esperando en la Terminal del Norte, ella llegó, vi bajar a toda mi familia. A mis hermanos, mi hermana en embarazo, mi abuela descalza. Yo le dije, ¿mamá y las maletas?, y me dijo, mijo de allá no nos dejaron sacar nada. Lo único que traía era una cajita de cartón, miré por dentro y lo que tenía era una gaja de plátanos, y con eso empezamos en Medellín», declara con nostalgia el sargento mayor.
Gracias a una tía que vivía en Estados Unidos y que tenía una casa en la capital antioqueña, pudieron instalarse allí. La única condición era pagar los servicios y los impuestos, gracias persistencia del suboficial y su familia hicieron que años más tarde pudieran comprar esa misma vivienda.
Hoy en día el sargento mayor Tamayo realiza el Programa Integral para Suboficiales de Alta Jerarquía, PISAJ, bajo el liderazgo de la Escuela de Armas Combinadas del Ejército Nacional, para llegar al grado de Sargento Mayor de Comando. De igual manera, continúa aprendiendo otros idiomas como el portugués, siendo un ejemplo de vida y de disciplina para sus subalternos y superiores.
INSTITUTIONAL SERVICES
Quickly find information, procedures, and official channels of the Colombian National Army.
Submit requests, inquiries, complaints, claims, and access the official service channels.
AccessCheck the email addresses enabled for electronic judicial notifications and tutela actions.
AccessLearn about information related to enlistment and military status definition.
AccessAccess institutional public information, regulations, procurement, and relevant data.
AccessCheck news, announcements, current affairs, and official information from the Colombian National Army.
AccessExplore editorial content, magazines, newspapers, and institutional publications.
Access