Un mismo propósito unió al Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Club Atlético Nacional y demás aliados para hacer realidad el sueño de una familia antioqueña.
Como un sueño inició la aventura de Juan José Gómez Betancur, un pequeño de 13 años, con una condición médica especial, oriundo del municipio de Ituango, en el Norte antioqueño, e hincha apasionado del Atlético Nacional, quien, sin imaginar lo que le esperaba, fue sorprendido por tropas de la Cuarta Brigada del Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Estas instituciones se unieron a este reconocido equipo de fútbol para hacer realidad uno de sus más grandes anhelos: vivir la pasión del fútbol desde el Estadio Atanasio Girardot.
Todo comenzó con un inesperado vuelo en un helicóptero UH-60 Black Hawk, de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que, pese a las inclemencias del tiempo, llegó hasta las densas montañas de Ituango para movilizar a la señora Diana Patricia Betancur, madre de Juan José, y a Katerin Dahiana Gómez, su hermana mayor, quienes aterrizaron en la ciudad de Medellín. Fue un vuelo de más de 30 minutos cargado de emociones y lleno de expectativas por lo que sería un sueño hecho realidad.
Fueron tres días en los que Juan José y su familia visitaron centros comerciales, gozaron de un parque de diversiones y sus atracciones, fueron por primera vez al cine, disfrutaron de un centro ecuestre, pasearon por la capital antioqueña y conocieron a uno de sus cantantes favoritos de música popular, Sebastián Ayala, quien compartió con Juan José un par de canciones y lo conectó, a través de una videollamada, con el también cantante, Jhonny Rivera. Este último cantó junto a este pequeño valiente y su familia, en un encuentro profundamente emotivo, colmado de sentimientos, en el que no solo Juan José gozó de este momento único, sino también su madre y su hermana, quienes se sumaron al canto entre lágrimas de alegría.
Pero el día más esperado llegó: el clásico entre Atlético Nacional y América de Cali en el Estadio Atanasio Girardot, donde cada minuto fue memorable e irrepetible. Juan José no solo conoció este emblemático escenario deportivo, sino que también recorrió los camerinos de sus jugadores favoritos, donde recibió una camiseta personalizada, además autografiada por sus ídolos.
La noche, que jugó a favor de Nacional y, por supuesto, de Juan José, estuvo acompañada de regalos, gritos, euforia, alegría, ansiedad y mucho amor para esta familia antioqueña, que gracias a la Fuerza Pública, al Atlético Nacional y a los demás aliados estratégicos, vivió una experiencia inolvidable.
Este gesto sigue demostrando el compromiso de nuestro Ejército Nacional con el bienestar y desarrollo de todas las comunidades, a través del fortalecimiento de la Acción Unificada en el departamento de Antioquia.